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viernes, 26 de junio de 2020

De clase media y ciudades aledañas, por José Hogas


DE CLASE MEDIA Y CIUDADES ALEDAÑAS

José Hogas



Sé, de la última llamada,
Del compañero, del corazón, del amigo... Del amor,
del irreprochable lazo de cariño.
Yo le llamo corazón
Así es como crecí
Con las motosierras
Sonando a viva voz al lado de mi casa
Con perdigones militares
Y aguardiente de la zona.
Yo creía que todo era un bozal
Y mi tío el del caballo
Eterno por cabalgar en la mañana,
Yo creía...
Pero a veces bastan
Los piojos y rascarse la cabeza
Pluralidades, compañeros de curso
Bares
Y estocadas
Yo con ellos, ellos conmigo
En una carda de septiembre...
( corría poco viento esa vez)
Y la emoción
Más fuerte que un ombligo
Mi madre
Acecha al coscorrón
Una profesora de notas
Un niño dormido
Puentes
Algo así como una una cama
Una mujer
Y una causa para comprender el viaje...

Abro todas las ventanas del tren
Y aparece siempre
Como un poco de olor
Y un humo de pueblo que alarga hacia el trabajo.

Muy parecido a Yumbel
Muy parecido a Yumbel

La Espera, por José Hogas



LA ESPERA

José Hogas


Azulados todos los rincones
Crecían como monjas en la fe
Cada paso encarnaba mi alma viviente
Mi acorazado reflejo y sincero
Más el tiempo
Tiempo entre tus manos.
Palpitaba más de lo normal

En descanso
Mi corazón enfermo
Todo estrictamente avanzando
Todos con campanas y sirenas
Todos, como avanzaban
Y yo aquí con ganas
Más que tus ganas
Más que un par de alentadoras palabras
Estrelladas contra nada...

En fin
Fue muy desgraciada.

jueves, 2 de noviembre de 2017

lunes, 23 de octubre de 2017

¿Qué se sueña cuando se sueña?

¿QUÉ SE SUEÑA CUANDO SE SUEÑA?

José Ángel Hogas, E. B. 
Extracto de Refracto de Luna, 2017



Yo estuve dispuesto a callar el hondo sentido de la fe
Cuando me lo preguntaron
Tenía una espina de pared clavada de lado a lado
En el techo
Hacia lo más alto
Un embrujo
Letras del corazón.
Por eso escribí…
Porque se sueña cuando se sueña,
Y amparado por dos grillos
Muchas lunas
Muchas noches mustias
Muchas dudas…
Fui un ave a veces que vuela en sentido contrario
Y fantasmeé.
Fui un amigo de mis enemigos
Y desperté,
Pierde cuidado.
Lo que se sueña cuando se sueña,
Eres tú,
Un pasado que no ha pasado,
Un presente que es eminente
Y todas las heridas abiertas
Serán selladas
Antes que salga el sol.

miércoles, 26 de julio de 2017

La Peor Estación del Mundo

LA PEOR ESTACIÓN DEL MUNDO

José Ángel Hogas, E. B., 2017.



La peor estación del mundo Tenía trenes
Tenía campanas
Tenía niños tocando la campana
Tenía un jefe de estación
Tenía gente parada en los andenes,
Tenía vagabundos
Tenía vendedores de helados
Pan amasado,
Shorteros,
Guardias,
pacos,
Carruncheros,
 Liebres,
Mini buses,
Alguien que siempre te ayudaba a subir…

La peor estación del mundo
Es al fin del mundo
Y siempre hay alguien que te ayuda a subir,
Pasa el tren por la mañana A esa hora de las 12:00
Cuando pasan de vuelta Los cazadores con los perros.

Debe ser el día de la plaza Porque hay pic-nic
Y los manteles en el pasto,
Cubren de tomates y ají los platos,
Tiran la talla y se ríen,
Hablan de una manda a san Sebastián.

La peor estación del mundo Queda al sur del mundo
Y no hay nadie que vuelva a tomarla
Porque es lunes, porque es martes
O porque es hábil volver a recordarla
Como una estación de trenes muertos,
Viaja solo la memoria de unos tres o cuatro Que partieron.

La peor estación del mundo Tiene una sala de espera
Donde hay niños preguntándole a sus padres
A qué hora pasa el tren,
Si es verdad que es largo y pitea Como en los documentales,
Que cuantos carros trae,
Si  se le puede poner una moneda para aplanarla.

En la peor estación del mundo
Siempre se puede ver a jubilados tomando el fresco,
Hablando de vidas atrás,
De años atrás,
De los que no han visto hace tiempo
Porque ningún tren ha pasado.

Debes ir de prisa a la peor estación del mundo,
A veces pasan las horas y no hay nadie con quien contarse chistes,
Dicen que hay colas,
Que hay grupos enteros perdidos en el alcohol,
Depresivos, maniáticos, nostálgicos…

En la peor estación del mundo
Siempre hay alguien que cuida del otro
Y se dan la mano.
Es de buena vecindad
Los que te silban,
Los que te saludan por el sobre nombre
Y los que hablan solos…

Debes amarla
Solo así se llega a la peor estación del mundo.
Bienvenidos.